
Uriel Barros, quien fue secretario de San Lorenzo durante la licencia de García Lagos entre agosto y septiembre de 2024, se negó a firmar un documento que avanzaba sobre un esquema de privatización del club.
Tras conocerse el documento, fechado el 7 de noviembre de 2024, que salió a la luz con la única firma de Marcelo Moretti y la mención a Uriel se conocer el detrás de escena de un evento que casi termina en violencia. El, en ese momento, Secretario fue citado a la escribanía mediante un engaño, diciéndole que iba a firmar un crédito a favor del Club.
Según pudo reconstruirse, Barros fue citado a una escribanía, con Nazareno Navone como intermediario, sin conocer en detalle el contenido. Fue allí donde entendió qué se buscaba firmar y decidió no acompañar.
El acuerdo, vinculado a una alianza con Gillette, se manejó con fuerte hermetismo, incluso sin acceso pleno a la documentación para todos los dirigentes.
La negativa derivó en una discusión de alta tensión que se extendió durante casi dos horas. Tiempo después, Barros terminó renunciando a su cargo.
El episodio vuelve a poner en debate la llegada de las SAD y el peligro del poderío económico para corromper voluntades vulnerables.
